Archivos para mayo, 2015

Tres definiciones

Hay tres palabras de origen inglés que aparecerán a lo largo del texto: Fandom, Fanac y Fanzine.

  • Fandom, se usó por primera vez en 1903, y es la contracción de Fanatic Kingdom -o sea, el Reino Fanático-, y se refiere al conjunto de aficionados a un pasatiempo o fenómeno en particular. El término se asoció, sobre todo, con los aficionados a la ciencia ficción o a la literatura fantástica pero, en la actualidad, se utiliza para denominar a las comunidades que se congregan alrededor de cualquier actividad, ya sea historieta, música, cine, literatura, deporte, etc. La palabra, además, le dio título a un fanzine, pionero en la divulgación de historieta en la Argentina, publicado entre 1985 y 1987.
  • Fanac, deriva de Fannish Activities -es decir, actividades de fanáticos-, y denomina a las actividades que se suceden dentro del ámbito del fandom. Por ejemplo, la publicación de un fanzine es un fanac. De hecho, al menos 2 fanzines dedicados a la ciencia ficción llevaron Fanac por título, uno de ellos, publicado en EE.UU. por Terry Carr y Ron Elliot, entre finales de los ’50 y principios de los ’60, y el otro, publicado en Suecia, por John-Henri Holmberg entre 1963 y hasta el 1994. Hoy, incluso, hay un sitio web homónimo, dedicado a la preservación de la historia del fandom de la Ciencia ficción.
  • Fanzine es un argotslang en inglés- que los aficionados al género de la Ciencia Ficción comenzaron a utilizar durante la década del ‘40 para denominar, según la pobre definición de la RAE, a “una revista de escasa tirada y distribución, hecha con pocos medios por aficionados a temas como el cómic, la ciencia ficción, el cine, la música, etc”.

Como veremos a continuación, la definición de la Real Academia Española, no sólo es pobre, sino también incompleta e ineficiente.

Orígenes

CommonsenseLos intentos de “prensa artesanal” pueden encontrarse casi desde el mismo momento de invención de la imprenta.  Son ejemplos célebres, la impresión de Las 95 tesis de Lutero, en 1517, o el panfleto Common Sense de Thomas Paine,  editado de manera anónima en 1776 durante la revolución norteamericana. Sin embargo, la cultura del fanzine proviene de una tradición posterior, formada a dos aguas entre EE.UU. e Inglaterra, y que tiene un doble origen. Por un lado, la aparición de las Amateur Press Asociations, agrupaciones de aficionados, para dieron lugar a propuestas periodísticas y literarias; y por otro, los clubes de aficionados a la ciencia ficción, en auge en las primeras décadas del siglo XX, surgidos al calor de las publicaciones populares y la literatura de masas. Muchos de los miembros de estos clubes sentían la necesidad no ya de sólo consumir los temas de su afición, sino también de producirlos, de aportar. En la interacción de estas formas, podemos rastrear el origen del fanzine. Veamos, paso a paso, cuál fue su evolución.

La prensa aficionada, puede rastrearse ya en el siglo XIX, con las primeras formaciones de Amateur Press Asociation -por lo general, abreviadas como APA-. Si bien, en el funcionamiento de estas asociaciones hay variaciones de toda clase, a grades rasgos, los miembros participantes de una APA producen páginas que envían a uno de sus integrantes, quien cumple el rol de Distribuidor o Correo Central, y que a su vez,  las recopila y re-distribuye a los demás los miembros del grupo. Esta recopilación de distribución restringida, se conoce como apazine. Por norma, los participantes emiten tantas copias de su contribución como miembros tiene la asociación. Además, hacen un aporte monetario para un fondo común que permita cubrir costos operativos, como la reproducción de los trabajos, si es necesario, o el envío por correo de los apazines. Esto lleva a establecer un límite en el número de miembros y a tener una lista de espera para nuevos ingresos, si es necesario. En algunos casos, a las personas en lista de espera se les permite contribuir y recibir el exceso de apazines proporcionados por los miembros.

La primera APA en ser algo más que un pequeño grupo informal de amigos, fue la National Amateur Press Association -o NAPA-, fundada el 19 de febrero 1876 por Evan Reed Riale y otros 9 miembros en Filadelfia, Pennsylvania, EEUU. En tanto que, la primera asociación británica, la British Amateur Press Association -o BAPA-, se fundó en 1890. Estas asociaciones incluyeron, desde el vamos, a gente joven, la United Amateur Press Association -o UAPA-, fue fundada en 1895 por un grupo de adolescentes, entre ellos, William H. Greenfield -de 14 años- y Charles W. Heins -de 17 años-, y que años después contaría entre sus miembros a escritores famosos como H. P. Lovecraft.

Las APAs tuvieron su auge hacia la década del ‘30, cuando gracias a los aficionados  que las fundaban, comenzaron a diversificarse en temáticas varias como la ciencia ficción, la historieta, la música, el cine y otros temas. Muchos periodistas, escritores creativos, dibujantes y artistas hicieron parte de su formación profesional a través de la participación en estas asociaciones.

La primera APA dedicada en exclusivo a la ciencia ficción fue la Fantasy Amateur Press Association -o FAPA-, fundada en 1937. A ésta le siguieron, la Vanguard Amateur Press Association -o VAPA-, de 1945, y la Spectator Amateur Press Society -o SAPS-, de 1947.

0Por fin, en 1964, bajo la iniciativa de Jerry Gwin Bails, aparece la primera APA dedicada a la historieta. La asociación se llamó CAPA-alfa -abreviado K-a- y tuvo 50 miembros. Su importancia es fundacional, pues generó un  modelo a seguir por las demás APAs dedicadas al campo de la historieta. Su primer número apareció en Octubre de 1964, y constaba de 26 páginas. La experiencia se extendió por al menos otras 20 ediciones. Algunos de sus miembros fueron Dwight Decker, Mark Evanier, Carl Gafford, Fred Patten, Richard y Wendy Pini, Roy Thomas, Dan Alderson, Rick Norwood, Don Markstein, y Don y Maggie Thompson. El fanzine sobre animación Funnyworld, de Michael Barrier, comenzó como una contribución a CAPA-alfa.

FunnyworldaA partir de allí, la aparición de APAs dedicadas a la historieta será moneda corriente. Algunas de relevancia fueron Galactus -donde participó Derek McCulloch, quien luego daría origen a la editora Strawberry Jam Comics, con mucha influencia en lo que más tarde sería la estética Vértigo-, Gothik APA, Huzzah, Legends, MZS-APA -o Marvel Zombie Society, fundada por Robert Hough-, y la United Fanzine Organization, entre otras.

Con el paso de los años, la llegada de nuevas tecnologías y el consiguiente abaratamiento de los costos de impresión y reproducción, permitieron la ampliación de los miembros integrantes de las APAs, además de otras innovaciones, como la distribución en Cassette, agregando sonidos, música y palabra hablada a las diferentes ediciones. Por fin, con la ubicuidad de la informática y la Internet, las ediciones en papel dieron paso a las distribuciones digitales, o e-APA. Muchas de estas ediciones digitales están disponibles en el archivo digital eFanzines.

argosy_189612Algunos años después de la aparición de las APAs, aparecen los Pulps -el primero de ellos es el magazine Argosy, editado en 1896 por Frank Munsey-, unas revistas baratas y populares de encuadernación en rústica, que recibieron ese apodo debido al papel de mala calidad, hecho en base a pulpa de madera, que era utilizado en su impresión. Estas revistas eran descendientes directas de las dime novels estadounidenses y los penny dreadfuls ingleses, publicaciones destinadas al consumo popular que contaban las aventuras de soldados y bandoleros, y que se vendían a 10 centavos de dólar –one dime– y a 1 centavo de libra esterlina –penny-; y tuvieron su auge hasta finales de la década del ‘50 -cuando principal distribuidora de estas publicaciones, la American News Company, cerró sus operaciones en 1957-.

Los Pulps tenían un formato de publicación extenso, con mucha cantidad de páginas, y estaban dedicados a géneros menores como el romance, la acción, la ciencia ficción, la fantasía, el horror o el suspenso, y su característica más sobresaliente era la presencia regular de temas calificados de indecentes en los argumentos de sus historias -como el erotismo, el sadismo, la violencia, la crueldad, las adicciones y otros elementos que resaltan los intereses lúbricos, en lo que que más tarde se denominaría Exploitation Fiction-.

m-amazing-stories-april-1926-first-issueEn Abril de 1926, aparece Amazing Stories, una revista pulp estadounidense, publicada por la editorial Experimenter Publishing, propiedad de Hugo Gernsback. Es la primera publicación dedicada de manera exclusiva a la ciencia ficción. Antes de su aparición, las historias de ciencia ficción se publicaban de forma esporádica en otras revistas, pero Amazing Stories definió y ayudó a poner en marcha un nuevo género de ficción. La revista tuvo desde sus comienzos un amplio espacio dedicado al correo de lectores, donde se publicaban las direcciones de aquellos que enviaban sus cartas. Un tiempo después, los lectores, por lo general jóvenes, se encontraron escribiéndose unos a otros, ya sin utilizar la revista como intermediario. Es esta actividad la que lleva a la formación de los primeros clubes de ciencia ficción.

En Abril de 1928, aparece el Science Correspondence Club, una asociación de intercambio epistolar, fundada por Aubrey Clements en Montgomery, Alabama. Un mes más tarde, Walter Dennis y Sidney Gerson en Chicago, Illinois,  forman un club similar, cuyos miembros, además, se reúnen de forma regular. Al año siguiente, los dos clubes se fusionan, para alcanzar un total de 50 miembros. En Diciembre de 1929, Allen Glasser funda The Scienceers, el primer club de ciencia ficción de Harlem, New York.

Alrededor de estos años, pequeños grupos locales comienzan a surgir en las áreas metropolitanas en todo EE.UU., muchos de ellos conectados a través del  Science Correspondence Club. Los miembros de estos clubes a menudo enviaban la misma carta a varios corresponsales, usando técnicas de duplicación para ahorrarse la tarea de escribir mucho. Los primeros esfuerzos se hicieron en simples copias carbónicas, pero la calidad de reproducción resultó insuficiente. Así, los primeros fanzines de ciencia ficción tuvieron sus inicios en la “correspondencia seria y constructiva” -término que luego se acortaría a sercon- que las comunidades de aficionados mantenían entre sí.

comet1 (1)En Mayo de 1930, aparece el primer fanzine, su nombre era The Comet, constaba de 10 páginas de escritas a una carilla, y fue publicado por el Science Correspondence Club de Chicago y editado por Raymond A. Palmer y Walter Dennis. Luego de algunos cambios de nombre, la publicación adquirió el titulo definitivo de Cosmology, y tuvo un total de 17 números. En Julio del mismo año, Allen Glasser, presidente de The Scienceers, edita The Planet, el segundo fanzine que existió, y que tuvo un total de 6 números. En Enero de 1932, Allen Glasser, de nuevo, esta vez asociado con Julius Schwartz, Mort Weisinger y Forrest J Ackerman, editan The Time Traveller, que con cambios de nombre –Science Fiction Digest Fantasy Magazine-, se publicó hasta 1937.

TimeTravaSin embargo, el término fanzine fue acuñado con posterioridad. Russ Chauvenet, editor del fanzine Detours, se hizo eco de la controversia que se había establecido en los círculos del fandom de la ciencia ficción: ¿Cómo denominar a estas nuevas publicaciones impresas en hectógrafo, que los aficionados lanzaban y hacían circular en EE.UU., Canadá y el Reino Unido? Anteriormente, éstas, habían sido llamadas fanmags o letterzines. Para el número 5 de la publicación, en Octubre de 1940, Chauvenet escribió: “Por la presente protestamos contra la desagradable palabra fanmag… Y anunciamos nuestra intención de promover fanzine como la mejor forma abreviada de ‘fan magazine”. El término se popularizó de inmediato.

Más tarde, Chauvenet también acuñaría el término prozine, para describir las revistas de ciencia ficción y fantasía publicadas de manera profesional. Décadas después, a mediados de los ’70, entre estas dos clasificaciones, surgiría una tercera definición, la de semiprozine, una categoría intermedia a medio camino del profesionalismo y el intercambio comercial, con límites difíciles de establecer.

De cómo surge y se desarrolla el fandom de las historietas hasta generar muchas de las formas de consumo que existen en la actualidad, nos ocuparemos en la próxima entrega.

*Gracias a Roberto Pulitano por la ayuda con la edición del texto.
*Publicado en simultáneo con Kirk!
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Introducción

Scan-150502-0001bSi preguntásemos en qué se diferencia un fanzine de una revista comercial, podríamos tener respuestas de lo más variadas. Muchas de ellas sonarían algo así como: un fanzine está fotocopiado y la revista no; o un fanzine se hace gratis y la revista no; o un fanzine no es tal si va a imprenta; o en un fanzine los dibujos son malos y así. Nadie parece saber a ciencia cierta qué es un fanzine ni cómo definirlo, aunque todos creen poder identificar uno a simple vista.

En el terreno de la Historieta Argentina, hasta Agosto del año 2000 -fecha del cierre histórico de Editorial Columba-, la división entre fanzines y revistas comerciales era más bien sencilla. Un fanzine era cualquier revista que no podía conseguirse en el quiosco.

El cierre de Editorial Columba marca, en la práctica, la desaparición de la Historieta Argentina como industria y el fin de lo que se conoció como Escuela argentina de historieta.

Scan-150502-0003bLa producción de historietas en nuestro país tuvo un conjunto de rasgos estéticos característicos que, por lo general,  la hacían identificable a los ojos de los lectores, los editores y la crítica especializada. De la misma manera que existía una escuela norteamericana, o una escuela francesa, había una escuela argentina.

Pero, las características estéticas de nuestra historieta no surgieron por azar, sino que, por el contrario, fueron producto de las condiciones de producción que la industria imponía a los artistas.

A nivel literario, la calidad de los argumentos permitió que la producción argentina sea asimilada a la corriente de historieta adulta en auge en Europa entre las décadas del ’60 y el ’80. Los guionistas argentinos siempre fueron un grupo reducido, lo que llevó a estos pudieran hacer su aprendizaje en el tiempo sin que les faltase trabajo, hasta alcanzar un nivel y trayectoria artística de importancia, junto a un público que se mantuvo fiel y creció a la par, para por fin encontrarse escribiendo historias complejas con aspiraciones mayores que el simple pasatiempo.

Nisbi.-.4.Bits.-.0000A nivel artístico, los dibujantes argentinos tuvieron una composición de página dinámica, apoyada por un potente juego de contraste de luz y sombra. Por necesidad, los artistas debieron adaptar su producción para que ésta pudiera ser apreciada en revistas impresas en papel de mala calidad con tintas empastadas, donde casi no había lugar apara el color, excepto en las tapas.  Ante la imposibilidad de trabajar tonos de grises y de usar un color apropiado, la historieta argentina de definió por el claroscuro.

Cuando la industria desapareció, también lo hicieron sus condiciones. Los nuevos guionistas ya no tuvieron la oportunidad de hacer su aprendizaje mientras publicaban y producían por encargo, ni los dibujantes debieron ya adaptar su trabajo a las condiciones en que éste  era publicado dentro de nuestro país.

A partir del 2002, cuando la Argentina empezó a recuperarse tras su mayor crisis económica, la escena editorial comenzó, también, a reestructurarse. Así, la historieta independiente, aquella que se movía en las arenas de la producción de fanzines , cobró un impulso inusitado y se expandió para cubrir el espacio vacío. Muchos proyectos artísticos que habían adquirido trayectoria y nivel artístico a través de los años, mutaScan-150502-0002aron, entonces, en proyectos más profesionales. El nuevo panorama, sería denominado más tarde como Nueva historieta argentina.

En la actualidad, la principal batalla que enfrenta la producción de historietas se da en términos de sustentabilidad económica. Una vez más, son las condiciones de mercado, las que definen las dinámicas de la nueva corriente.

Los artistas surgidos de la escena independiente han hecho su experiencia con la libertad de publicar lo que deseaban, por lo que, en gran medida la nueva oferta editorial está poblada por trabajos auto-publicados, donde el editor es también, al menos en parte, el artista que publica. Es así que la figura del editor tradicional que aplica un criterio comercial y una selección temática o estética casi ha desaparecido.

Los nuevos artistas están influenciados por lo que consumieron en su formación como lectores, así los nuevos trabajos se muestran influenciados no sólo por la estética de la tradición argentina, sino -y en mayor proporción-  por el manga y el cómic americano. En cuanto a lo literario, el número de guionistas se redujo aún más, en detrimento de la aparición del artista integral, que se hace cargo del guión y el dibujo por igual.

ChessMastersLas nuevas tecnologías permiten una impresión de calidad, por lo que el uso de  grises y colores se hizo habitual, así el claroscuro característico de la producción argentina ha ido desapareciendo gradualmente. También, ante un mercado de consumo más pequeño, los formatos de las publicaciones se redujeron para aliviar los costos de impresión.

Muchos de los nuevos proyectos, si bien ensayan aventuras comerciales, no abandonan los terrenos de la independencia. Aparecen entonces, editoriales mixtas que hacen fanzines y publican libros, revistas con distribución exclusiva en negocios especializados, libros con tiradas pequeñísimas que se distribuyen en los quioscos, o antologías que van a concursos de pre-venta e impresión por demanda. Todo vale a la hora de publicar.

Si a esta situación, agregamos que el sector editorial atraviesa un tendencia hacia la reducción de las tiradas medias de los ejemplares impresos y a la diversificación y/o multiplicación de los títulos publicados, la línea entre lo comercial y lo independiente comienza a desvanecerse. Hoy, la división entre fanzines, publicaciones independientes y reviScan-150502-0005bstas comerciales es una tarea difícil. En dónde terminan unos y comienzan otros  es la pregunta.

Para poder sacar una serie de conclusiones que ayuden a definir qué es qué, en una escena que se diversifica y evoluciona de una manera constante, necesitamos  saber:

  • Primero, cómo nace el fanzine y cuál es su desarrollo en su país de origen, EE.UU.
  • Segundo, hacer una revisión cronológica de los métodos de impresión y producción utilizados por los editores independientes
  • Tercero, repasar el movimiento de publicaciones independientes en Argentina.

A partir de la próxima entrega, entonces, veremos cómo surgen los fanzines en el país del norte y como éstos unfluyeron en la cultura de consumo.

*Gracias a Roberto Pulitano por la ayuda con la edición del texto.
*Publicado en simultáneo con Kirk!.