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La editorial Holograma (miembro del colectivo Prendefuego) puso toda la carne en el asador con el lanzamiento de ‘Crisis’, una miniserie de cuatro tomos a todo color divididos en dos historias al estilo flip-book, donde se da vuelta el libro para leer cada una. La palabra ‘crisis’ tiene un significado especial para el lector de superhéroes, en particular de la editorial estadounidense DC. Implica historias épicas, llenas de personajes colorinches lidiando con la destrucción inminente y la ominosa frase ‘nada volverá a ser igual’. Partiendo de ese punto, que el libro de Holograma tenga personajes propios de los autores ya les concede total libertad creativa para de verdad plantear una ‘crisis’ donde cambiaran ‘para siempre’.

31947064_946224832221879_3535986509679165440_o‘Agentes de B.O.R.G.E.S.’, escrita por Alejandro Páez, es cósmica, llena de acción, diálogos cargados de jerga militar y un sentimiento épico que se mantiene desde el comienzo hasta el fin. La detallada batalla entre el superhéroe Resplandor y la agencia multinacional B.O.R.G.E.S. ocupa todas las páginas y presenta a sus personajes con ambigüedad… ¿Qué busca la agencia persiguiendo a los superhéroes? ¿Es Resplandor un verdadero icono salvador de la humanidad o un semidiós amenazante en la Luna? Páez arma con incertidumbres y pocos elementos un combo simpático, donde se las ingenia para enganchar al lector y querer ver cómo sigue este quilombo.

El dibujo de Diego Yapur es potente, poderoso, detallado y acorde a la propuesta épica. Lleva un largo rato ver la profusión de detalles en armaduras, naves, rostros; hasta el diseño de Resplandor como un ‘Superman luminoso y radiante’. Aunque las poses de los personajes y las puestas de página recuerdan lugares comunes ya explotados por artistas como Alex Ross o Mike Deodato, el arte y color digital de Yapur tiene una energía única en cada pieza de las 24 páginas y ambas portadas.

31960257_946225388888490_6355117212147122176_oDamos vuelta el libro y nos encontramos con una historia de tono muy distinto, ‘Universos de papel’, escrita por Matías Zanetti y dibujada por Kundo Krunch. Donde ‘Agentes…’ es pochoclera y transcurre en la Luna, ‘Universos…’ es mundana, tanto que ni siquiera transcurre en una gran urbe futurista sino en la periferia rural, pleno campo argentino. Donde ‘Agentes…’ toma de ‘Miracleman’ de Alan Moore la figura del superhéroe-dios distanciado de la humanidad, ‘Universos…’ los muestra viejos, ermitaños, amargados y ocultos de Ana, la pequeña protagonista que fantasea con conocer a Resplandor y otros héroes ‘de las grandes ciudades’ mientras ella y su madre soportan las durezas de la vida diaria. De una manera imprevista (y muy relacionada con los eventos de ‘Agentes…’) el deseo de Ana se va a cumplir pero Zanetti pone el énfasis en el HUMANO antes que el SUPER. Digamos que se mueve más cerca de ‘Astro City’ de Kurt Busiek o ‘Black Hammer’ de Jeff Lemire que de ‘Civil War’ de Mark Millar.

El dibujo de Kundo es el opuesto total al de Yapur: es intimista, de línea clara y un juego en el contraste… o sea que es igual de apropiado para el tono de saga que narra. Si Yapur hizo énfasis en el color y los fondos con retoque digital, Krunch apuesta por la tinta y los fondos pelados, con mucha energía en la expresividad de los personajes. También usa color pero en blanco y negro se vería igual de bien (o incluso mejor)

Como verán la oposición y complemento que hacen las dos historias entre sí es el mejor logro de ‘Crisis’, no del todo original en su propuesta general pero bien armada en la forma de presentar cada parte.

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Silencio en la Costa es la revista que edita Muriel Frega desde las lejanas playas de Ostende. Bajo el  sugerente lema de ‘Revista de Experiencias visuales, ilusiones ópticas y apariencias textuales‘, la publicación se da el lujo de hacer periodismo cubriendo distintos aspectos de la cultura como la literatura, la poesía, el cine, la música, la fotografía, el humor, y más, todo salpicado por una buena dosis de historietas. Cada número gira en torno a un eje temático, tan antojadizo como espontáneo, por ejemplo, el mar para el número 8, la comida para el 9, el fútbol para el 10, la psicodelia para el 11 y el punk para el 12. Además, la revista cuenta con la distinción de haber sido “Declarada de interés Municipal y Cultural“.

Al lento pero seguro paso de la autoedición, Silencio en la costa está a punto de volver a aparecer en la calle con su número 13, esta vez rondando el mundo de las aves. Tenemos que agradecerle a Muriel Frega el habernos invitado a participar y hacer lo que más nos gusta: Hablar de historietas. Así que hoy Zinerama se sale de su habitual recorrido por lo fanzines argentinos para hacer un paseo temático por historietas nacionales que tienen pájaros como parte crucial de su trama. Así que, mucho mejor que cien volando son estas 5 historietas que revisamos en detalle. ¡Allá vamos!

Para aquellos que tienen más de 30 años sobres sus espaldas, Pi-Pío es un viejo conocido siempre presente en la revista Anteojito. Tal vez la creación preferida de García Ferré, el pollito Pi-Pío no solo fue su primera animación sino, también, su primer personaje de historieta. El libro Aventuras de Pi-Pío, publicado en 2014 por Editorial Común, recopila las primeras versiones de las andanzas del personaje -tal cual se publicaron en la revista Billiken a partir de 1953-, en un trabajo de restauración -a cargo de Pablo Sapia– que puede calificarse de impecable. Una vez terminado su paso por Billiken, a mediados de los 60, Pi-Pío reapareció en Anteojito, donde las tiras se adaptaron para formar un universo cíclico que empezaba donde terminaba y que duraba un total de 7 años, es decir el tiempo que lleva a los alumnos recorrer la escuela primaria, el grupo etario al que estaba destinada la revista. Pi-Pío, es un pollito que no pudo romper del todo su cascarón, por eso, nadie lo quiere, de allí su deambular como linyera, hasta que se convierte en Sheriff de Villa Leoncia, luego de hacer un curso por correspondencia. Entre la imaginación desbocada y la inocencia ingenua, esta historieta con ritmo de folletín, tiene el encanto de la niñez en donde todo puede suceder y mezclarse.

En plena mixtura de la producción argentina de historietas con el mercado italiano, Ricardo Barreriro y Enrique Breccia unieron sus esfuerzos en varios trabajos en conjunto, entre los cuales está Avrack, el señor de los halcones. Publicada originalmente en Skorpio, en 1987, la historia recorre el paradigma oesterheldiano de la aventura, es decir, aquel por el cual a un hombre ordinario le sucede un hecho extraordinario, ese cambio total de status quo desata una crisis que lo pone a prueba. De esta manera, Jorge Pinedo está a punto suicidarse cuando es teletransportado a un mundo fantástico -con elementos mágicos y de ciencia ficción, anclado en el medioevo y con ingredientes del steampunk-, en donde se convierte, a su pesar, en Avrack, un anti-héroe que, a lomo de halcón, está destinado a desentrañar qué rol desempeña en un juego que no controla. El guión de Barreiro recorre con soltura los caminos del héroe en donde mezcla cierta deconstrucción post-punk. El dibujo de Breccia muestra su estilo habitual, aunque se percibe su particular gusto por dibujar los enormes halcones que pueblan los cielos de esta historieta. El final, abundante de texto, está algo apresurado, pero no merma en nada la buena resolución de un argumento intrincado y complejo. El libro fue editado en 2011 por Walsen S.A., para su colección Skorpio Presenta.

Publicada entre 2007 y 2008, Nocturno, de Salvador Sanz, constituyó uno de los puntos más altos de la segunda etapa de la revista Fierro. Recopilada en 2009 por Editorial Ivrea, esta larga historieta más de 130 páginas mostró la depuración estilística que el dibujo de Sanz alcanzó, dejando atrás el grafismo crudo y explosivo de Desfigurado y Legión, sus primeras obras, para potenciar el detalle y un plantado de página meticuloso que permite el lucimiento estelar del dibujo. La historia es compleja y plantea la invasión de una realidad sobre la otra. Hay una dimensión fantástica -donde la magia existe y surge efecto- que está poblada por seres alados, pájaros que han tomado conciencia y evolucionado tal y como la humanidad en la Tierra. Así, nuestra realidad ha ido sufriendo una lenta y silenciosa invasión, que ahora está lista a explotar. En este panorama, Lucía y Lucio, la pareja protagonista, es cooptada sin saberlo por el Mago Ciempies, maestro de ceremonias de los pájaros. Ahora, por la noche, Lucía y Lucio, unidos por el destino, se transforman en depredadores alados. Todo eso, ¡y ni siquiera es el primer capítulo! La génesis de Nocturno, tiene que buscarse en los últimos dos números de La Secta Edición, el último fanzine en se embarcaron los integrantes de Catzole. Magia, suspenso, horror, una trama bien construida y un arte fastuoso, para una de las grandes obras de la Nueva Historieta Argentina.

Serializada entre 2008 y 2009 en el blog Historietas Reales, el neuquino Carlos David Lima, bajo el seudónimo Kwaichang Kráneo, desmostró con El cuervo que sabía, que se podía urdir una historia de ciencia ficción compleja y ambiciosa con poquísimos elementos. Mono es, tal vez, el último sobreviviente de una especie humana destinada a desaparecer. En el siglo XIII, apocalíptico y tóxico, el conocimiento de lo que fue la sociedad moderna es casi nulo, y Mono solo sobrevive gracias a la poca tecnología que aún funciona. Un error de las máquinas, permitirá que Mono llegue a la pubertad y su libido despierte. Luego, un segundo error, liberará a unos cuervos que se han mimetizado con cierta inteligencia artificial. A partir de allí, se abre una serie de oportunidades, entre las que se incluye la posibilidad de la continuidad de la especie humana. De qué manera esto sucede, es lo que nos cuenta Lima. Con diálogos entretenidos y bien construidos, el argumento sabe mantener la tensión y la intriga, sin perder el divertimento. El dibujo, suelto pero certero, juega con el plantado de página, y resuelve secuencias de manera efectiva. En 2011, Llanto de mudo recopiló la obra en una edición que hoy es casi inconseguible y que merece una re-publicación.

Gutter-Glitter es el sello que Paula Andrade creó hacia 2011 para publicar, además de otros autores, su propia obra. Con un buen camino editorial detrás, supo capitalizar los años de experiencia como auto-editora y en 2017 lanzó Cría Cuervos y te arrancarán los ojos, su primera novela gráfica. El largo relato centra su atención en Jacobo, un brujo que debido a una traición lo ha perdido todo, incluso al cuervo Phobos, su animal totémico. Descastado e incompleto, ya sin la protección de su alter ego espiritual, Jacobo emprende un camino de búsqueda y redención, en donde nada es lo que parece y el juego de traición se da en múltiples niveles. En resumen, la historia resulta una fábula sobre cómo cerrar heridas del pasado y continuar hacia adelante, incluso cuando lo que se ha perdido es mucho. El argumento, no lineal, está bien sustentado en los diálogos, donde brillan algunos remates, como el ‘espántate pájaro‘. El dibujo sigue en el nivel de excelencia que desde hace tiempo muestra Andrade, en donde destaca la secuencia narrativa de las escenas de acción. Demás está decir que el universo creativo de la autora tiene como epicentro lo sobrenatural, ya sea en sus aristas míticas, místicas y/o mágicas, que no son lo mismo. Personajes atractivos y sensuales, misterio, suspenso y horror se combinan en un relato para adultos de alto vuelo.

¿Qué onda?

Desde que hace una década Fernando Biz concibió esta historia que parodia/homenajea a los mangas de chicas de secundaria, lo hemos visto evolucionar a paso tranquilo pero imparable, no sólo como autor integral, sino también como editor. Aquel primer número, editado muy valientemente por Ediciones Noviembre (y Llanto de Mudo) en tiempos de la transición de mando entre Ricardo De Luca y Brian Janchez, daría paso -rechazo a editar el número 3 mediante-, al nacimiento de Editorial Módena, otra jugada valiente, esta vez de manos del propio Biz, que primero armó el espacio para poder seguir con su historieta, y luego empezó a crecer como editor, jugándosela por otros como antes lo hicieron con él, hasta llegar a la actualidad, en la que lleva su laburo allende las fronteras y edita mangas de más allá del océano.

Lo que era un pibe tratando de que no se acabe la historia de Estrella Lorena Tifosi di Ferrari (fana enfermo de la Fórmula 1 y la escudería de Maranello, Biz había logrado poco éxito con su manga sobre carreras de autos, y no dejó pasar la chance de dejar claro su fanatismo a la hora de cambiar de género) en el número 2, se convirtió en un editor prácticamente full time de historietas propias y ajenas, nacionales (Los de 9º, Sinestesia, No sigas el Camino Amarillo) y extranjeras (Daily Life of Sefora). Los chicos crecen. ¿No?

Aaaah… El amor…

¿De qué se trata?

A diferencia de una de las posibles referencias de este manga, Sakura Card Captor, aquí la amiga secretamente enamorada de la protagonista no tiene ningún disimulo en tirar señales, en celar a Estrella y procurar espantarle los novios, aunque sí es cierto que no se le declara, lo que dificulta mucho las cosas porque Estrella no es muy avispada para estas cosas.

Tal es el descaro de Sol, la Tomoyo de esta historia, que amenazó de muerte a Yamil Ikardi, el último insensato que se le animó a Estrella, con tal convicción que el pibe elude a la protagonista como si fuera el flaco de Death Note con ganas de anotar en la libreta al primero que vea.

La situación se puso tan tensa que Estrella rompió su amistad con Sol, cosa complicada, se verá, porque:

  1. Siguen siendo compañeras de colegio.
  2. Estrella sigue queriendo a su amiga.

Aaaaah… La violencia…

Lo que van a ver en este tomo final de la serie es cómo se resuelve este conflicto, un secret origins de la amistad de Sol y Estrella, una puntita de lo que será el Spin Off “Ananké’s Side” y el final de la historia, donde se revelan las siguientes preguntas:

  1. ¿Volverán a amigarse las chicas?
  2. ¿Saldrá Yamil del ostracismo autoimpuesto?
  3. ¿Se avivará Estrella de que su amiga es más torta que Ellen Degeneres y Martina Navratilova combinadas?
  4. ¿Dará a luz la Tía de Estrella alguna vez?
  5. ¿Se hará cargo el Profe de su prole, aunque más no sea de sostener al bebé en brazos si la Tía necesita que lo haga?
  6. ¿Volveremos a ver al Profe entrando en grúa por la ventana del cuarto de Estrella cuando ella esté en tetas?
  7. ¿Se animará de una buena vez Sol a comerle el pico a su amiga?

Veremos.

¿Quién debera comprar Bienvenidos a República Gada – Empezando de Cero?

¿Cómo te vas a ir sin pagar? ¿No ves que labura como una loca?

Otakus y ajenos al mundillo nipón por igual pueden disfrutar de este episodio final. No obstante, la única restricción de base que tiene este tomo es haber leído todo lo previo, sea en su forma original (los tomos de Noviembre seguidos de los de Módena) o en las versiones remasterizadas de los tomos de Noviembre, editados por Módena.

Biz recibió una oferta de afuera para esta serie, y está trabajando en poner las historietas originales a tono con todo lo que 10 años de laburo en esta historia le enseñaron a la hora de dibujar, por lo que aunque hubo un final para Sol, Estrella y los demás miembros de la familia Tifosi di Ferrari, Bienvenidos a República Gada seguirá generando novedades, además del ya mencionado spin off “Ananké’s Side”, que explora la subtrama de Ananké con Taduro y ese otro chico con el que anda, desde la perspectiva de la propia Ananké.

Ya lo habíamos mencionado antes: es un buen manga para entrar si venís de afuera, como yo. Divertido aún sin entender los guiños de manga, animé y fichines. Ojalá Fernando encuentre nuevas cosas para contar que resulten tan agradables como fue el viaje por la vida de Estrella, y que siga brillando. Al cabo, si esta banda te gustó ¿cómo no le vas a pedir un Biz?

‘El que mucho abarca…’. Guro de Diego Simone.

Apretar se decía a chapar o transar en la época de mis viejos. Son las 3 AM y sigo intentando bajar el cheesecake que me comí hace un rato. Me traje más en un tupper. Hice trampa y leí el prólogo, seguro que el del prólogo es un amigo. Supongo que todos los que escriben los prólogos son amigos. Habla de bandas de música industrial, le pegó el cheesecake . ¿Vos decís que los personajes escuchan NIN o Ministry? Pf.

Guro roza lo dark como un pibe virgen de quince años en Réquiem, que escuchó dos temas de Korn en MTV y se delineó en el bondi para que no lo vea su vieja. Se me vino a la mente una frase mágica de Almost Famous: “And then it just becomes an industry of cool”.

Los personajes malos son feos y deformes. Los buenos son hot, son cool, son bisexuales, súper open y fuman. Son increíblemente simétricos (¡hasta los pelos de concha son simétricos!). Son todo lo que el nerd adolescente lleno de granos quiere ser, lo que nos venden todo el tiempo.

Ya hice reviews de algún autobiográfico, y comenté que entendía el fin catártico del mismo. Leyendo Guro me pregunto, ¿qué necesidad había? De lo explícito, lo estereotípico, lo increíblemente monotemático. ¿Es proyección y catarsis de un tipo que no puede hablar con minas en la vida real? ¿Es una elección consciente? Quizá sólo pintó.

‘La clave de la felicidad es la desobediencia’, dice un personaje. Es el mismo pibe de antes, que ahora escuchó un tema de White Zombie y flasheó. La pizza, los gatitos, tomarte un trago adentro de un coco en la playa, hacer cucharita, hacerte una chaqueta, todo eso es más parecido a la clave de la felicidad.

Dando vuelta el panqueque: el estilo me encanta, me compra. Se me hace muy yankee, casi pochoclero, pero no me molesta en absoluto. Hay mucha referencia pop, el cuadro de Attack Of The 50 Foot Woman es un buen guiño, los pelos y sombras tipo Lichtenstein van bien. La distribución de los cuadros en las páginas me parece súper original, aunque algunos sean un pijazo (otro guiño) de leer.

El concepto que quiere contar, el universo creado y los bichitos que nos fagocitan la energía están buenos.
Hay una peli, Evolution, en la que (¡SPOILER!) matan al bicho con Head And Shoulders. Ésto se sintió un poco igual, y un shampoo tenía más onda.

La reseña original: acá.

portada con logoFuturos con naves espaciales o apocalípticos, mundos cubiertos de agua, historias con piratas y bárbaros… esta antología cubre todo tipo de posibilidades y no le escapa a nada. ‘Ecos…’ es una antología de historietas cortas  publicadas en las revistas italianas Skorpio y Lanciostory, todas escritas por Gustavo Schimpp y dibujadas por Sergio Ibáñez. O sea que esto es espíritu Skorpio en la más pura esencia que conocimos en los 80 y 90’s aunque las historietas son de factura reciente: material para el mercado italiano con historias cerradas, sin personajes recurrentes y bien en el palo de la ciencia ficción, la fantasía y algunos toques de terror. También tienen el cliché de que la mayoría de las mujeres aparecen desnudas en algún momento, sin mucha necesidad de ello pero es una característica casi ineludible de la historieta europea ‘para adultos’ que dominó los parámetros de la producción nacional para exportación, sobre todo desde fines de los 70’s en adelante.

El trabajo de los dos autores es impecable en su quehacer. Exceptuando el primer capítulo que el desenlace se ve a cinco cuadras, Schimpp le saca el jugo a todas las historias para que en dieciocho o veinte páginas presenten situaciones, entornos, personajes y conflictos con elegancia, sin apuros, sin extender de más ni quedarse corto con lo que propone y cerrando casi siempre con desenlaces inesperados.

Como el énfasis argumental está centrado más en los entornos y situaciones los personajes son arquetipos, sin grandes rasgos de personalidad pero tampoco nulos y olvidables. Por ejemplo nadie se va a acordar como se llama el ladrón que protagoniza ‘Destino inolvidable’ pero si queda grabada su personalidad canchera y el quilombo en que se mete. Pasa lo mismo con la bailarina exótica, los guardias de seguridad futuristas, el conquistador medieval, el transportador de agua, el pibe de los barcos, etc.

29060573_896208573890348_7868517420885687155_oMención especial para el capítulo ‘Malas decisiones’ que por los textos de presentación y el trabajo de construcción del mundo casi acuático que presenta (llamado Acquamare), tiene toda la pinta de ser la presentación de una serie aparte y no algo descolgado. También tiene referencias directas a la obra de H. P. Lovecraft lo que le da un plus extra.

El dibujo de Sergio Ibáñez es detallado, clásico, con aire a Solano López en los expresivos rostros y mucho cuidado en la construcción de fondos, maquinarias, barcos, castillos… se desenvuelve con toda la soltura en cualquier tipo de historia. Lástima que algunas páginas parecen reproducidas en baja resolución o con una pobre calidad en la recuperación de los originales. El arte merecía más mimo en la edición, más allá de que por ahora es la mejor forma de leer este material en forma prolija y que el tomo no tiene errores de encuadernación ni papel deficiente.

Con esta edición Gorgona Ediciones (aunque no figura el nombre de la editorial si está el logo y es una referencia directa a la revista ‘Cabeza de Gorgona’, editada por Schimpp y Quique Alcatena a fines de los 90’s) apunta de una al corazón del nostálgico de la Skorpio pero también es una lectura ganchera y entretenida para el lector ansioso de hoy en día, haciendo pequeñas concesiones.

A unas semanas del último Dibujados, sigue la tarea de revisar novedades que circulan por los cada vez más extendidos circuitos de la Historieta Independiente Argentina. En estos tiempos iconoclastas es buen remedio sumergirse en las propuestas que llaman la atención por su calidad. ¡Apurala, Litoooooo!

Entre Pinamar y Valeria del Mar se encuentra Ostende, localidad donde reside Muriel Frega, una artista de puro talento y gran capacidad autogestiva, que no para de generar proyectos interesantes. Entre su nueva producción está la publicación de Amores en danza, en donde ilustra los textos de Javier Barrera.  El libro mezcla en relato gráfico en historietas en algunos capítulos y la prosa exclusiva en otros, dando una mixtura peculiar. La obra cuenta la historia de la familia Jara a través de sus miembros mujeres. Milagros Jara es iniciada en el arte de la danza por su madre el día de su cumpleaños número 6. En las paredes el estudio de baile están colgados los objetos que pertenecieron a sus antepasados, y cada uno de ellos tiene una historia detrás, algunas felices, otras dolorosas. La narración de Barrera es episódica, destacando los momentos necesarios para llevar el hilo conductor de de la obra. El dibujo de Muriel es plástico, haciendo indivisible el texto del dibujo, con una puesta en página compleja y siempre cambiante. La tapa tiene tintas metalizadas -el scan de la derecha no le hace honores-, y los interiores son a todo color. ¡Hay que estar atentos porque solo se hicieron 100 ejemplares!

Después de un largo parate, en donde los muchachos de Panxa se reestructuraron y siguieron editando a buen ritmo libros, revistas y fanzines para todos los gustos, volvió a aparecer un clásico de esta época: la Panxarama número 9, cambiada y renovada, pero con el mismo espíritu de siempre. Lo primero que destaca es el formato, dejando atrás el 14 x 20 cm., o sea el A5 refilado, para saltar al A4, lo que permite que la revista luzca los dibujos que porta. Otra de las característica es que el staff de esta edición está integrado por hombres y mujeres en partes iguales, pero mejor que eso es que el nivel de todos es de bueno a muy bueno. Destacan los aportes de Epileptic Fred con Sin Fin, de Daniela Ruggeri con La pileta de Menen(dez), de Max Vadalá ilustrando el cuento de Godofredo Fink titulado Una casa de Paso, y de Verónica García con Síncopa. Además brillan las contribuciones de Gory con Noche en la Tierra, una especie de zapping del apocalipsis muy efectivo, Ramona II con El encuentro, con un nivel de dibujo tremendo y una historia muda, figurativa y profunda, y Constanza Oroza con Pérdido, una narración poderosa de arte superlativo. En resumen, el mejor número de Panxarama por lejos.

Sádico es la versión extendida y corregida de la homónima publicación lanzada el año pasado. Enmarcada de lleno en la corriente Grim’n’gritty, muy popular en el cómic americano de los 80 y 90, con exponentes como The Punisher, Lobo y el Suicide Squad , la historia se centra en el personaje de tapa, un anti-héroe dispuesto a tomar la justicia por mano propia -ser juez y verdugo- para dictaminar sentencia sobre los criminales que mata sin el más mínimo remordimiento e, incluso, disfrutando del acto, de allí su nombre. Su antípoda es El Momia, un súper-héroe, que respeta la vida, pero que al verse superado por la operación criminal que intenta desbaratar, recurre a Sádico para que lo ayude en su cruzada. El guion de Fernández y Palazzesi explora el enfrentamiento entre las visiones opuestas de los vigilantes, para encontrar las zonas grises donde ambos fallan, mientras exponen cuestiones de relevancia social y criminal. El dibujo de Jesús Soria está en nivel de excelencia, con buenos planos y encuadres, además de un buen manejo de la anatomía y los gestos. La impresión láser garantiza masas plenas, puesto además de tener tapas color, los interiores están a dos tintas. Si bien la cuestión de la justicia particular -omnipresente en las historietas influenciadas por la corriente más comercial del cómic americano- fue zanjada desde la creación del estado de derecho, destaca la calidad con que los autores exploran la polémica.

Cierra este escueto recorrido, La Llave, la serie de 7 tomos -o sea 7 revistas- escrita, dibujada y editada por Ramiro Gerez Murguia, el factótum detrás del sello Mandale Tinta. De producción cuantiosa, sostenida y veloz, el dibujo de Ramiro -en plena formación- todavía tiene mucho campo para mejorar, pero aún así destaca en él una habilidad inusitada para la dinámica del movimiento y las escenas de acción, algo que le permite contar sus historias plagadas de elementos fantásticos y humor cotidiano. En La llave, tres desconocidos obtienen poderes insólitos que no solo los llevaran a trabar amistad sino que también a unirse en contra del malvado Uskomaton. Las revistas están bien editadas, aunque sería excelente agregar una rotulación digital en el futuro. Acción pura, buenos personajes, una trama divertida y una serie larga que empieza y termina, pocas veces ha pasado tanto en las haras del fanzine.

Por hoy ya está bien, pronto se vienen más reseñas! Hasta la historieta siempre!

portada‘Ucrónicas’ es la recopilación de varias historias cortas escritas por Mauro Mantella a fines de la década pasada y que salieron en antologías como ‘Bastión’, ‘Antología Zombi’ y ‘Comiqueando’ (etapa Domus/FreakPress).

No todas las historias son ucronías (entendiendo el término como una realidad similar a la nuestra donde determinados eventos históricos se desarrollaron de otra manera; ejemplo clásico: Alemania ganando la Segunda Guerra Mundial) pero todas aportan un giro de vuelta sobre temáticas explotadas por el género fantástico: vampiros, inmortales, zombis, objetos inanimados que cobran vida, incluso superhéroes.

De ‘Amor Negro’, la primera historia no se puede decir nada porque cualquier dato puede estropear el remate escabroso e imaginativo de estas tres páginas. El dibujo de Alejandro Aragón presenta y resuelve bien todo el asunto sin la ayuda de los diálogos.

‘Omninauta’ (dibujos de Omar Pacino) y ‘El arca’ (Juan Manuel ‘Juanmar’ Rodriguez) tienen dibujantes muy inspirados, ambientaciones espaciales futuristas lejos de cualquier rasgo de cotidianidad y protagonistas más cerca de ser maquinas que seres vivos pero con iguales dudas existencialistas. Son tramas con bloques de textos hermosos y total ausencia de diálogos, cercanas en espíritu (en especial ‘El arca’) a ese capítulo de ‘Swamp Thing’ (por Alan Moore y John Totleben) donde el vegetal con patas interactúa con una nave consciente. Como detalle particular el protagonista de ‘Omninauta’ aparece también en ‘Fantaciencia’, reseñada en este mismo sitio.

‘El beso inmortal’ y ‘Ser y Tiempo’ comparten dibujante (Pietro, conocido por sus colaboraciones con Diego Agrimbau, autor del prólogo de este libro). La primera es una revisión del vampirismo, bajando a lo terrenal los rasgos más místicos del tema. La segunda habla de la inmortalidad y la reencarnación con planteo y ambientación en el Antiguo Egipto, bien documentada en mitología y religión del periodo y cuidado desde la composición grafica para remarcar las ideas de repetición y continuidad.

‘El día de los plásticos rotos’ al principio parece una mezcla de ‘Maus’ y ‘Toy Story’ pero el desarrollo es más espeso, más metido en la tiranía ‘amigable’, la que se acepta no por sometimiento sino por autoengaño e ilusión; manteniendo la analogía, es más ‘Brazil’ con ‘Playmobil’. El dibujo a todo color de Leandro Rizzo (‘Fantaciencia’) es inquietante por su realismo en la recreación de los juguetes y los efectos de blurreado o borrón para marcar la presencia de un estado sofocante que no se ve pero se siente. Ojo con malinterpretar dicho efecto con un error de impresión.

‘Fusión’ con sus modestas cuatro páginas ya justifica la compra del libro. Después de todo es dibujo de Salvador Sanz a color y con un guionista, dos rarezas difícil de ver en cualquier otro lado. También marca el comienzo de la serie ‘Lados-B’, donde Mantella con un texto digno de intro de ‘The Twilight Zone’ (bah, ‘La dimensión desconocida’) nos avisa que es el tipo de cosas que suceden cuando la mente humana llega más allá de lo habitual.

Mauro Lirussi ilustra dos capítulos. ‘El gremio de los agujas’ es lisérgico, paranoico y divertido en su presentación épica de algo simple y trivial como son las agujas y los dedales. Por otro lado ‘El cielo de los perritos’ es crudo, angustiante y del tipo de historias que todo amante de los animales después de leerla corre a abrazar a su perro/gato/guacamayo. Espectacular la cancha de Lirussi para dibujar con estilos de trazo y de coloreado tan distintos; en particular ‘El gremio…’ destaca por la elección de un color primario central en cada página.

‘Coleccionistas’ ilustrada por Fede Dallochio es la pata floja del libro. El dibujo es cuidado y detallista pero la historia se cierra apenas presentó al personaje principal. Con dos páginas más hubiera resultado más trascendente.

‘¡Las aventuras de Supraman!’ es pura mala leche y artillería pesada contra los cánones más sacrosantos del genero superheroico, con el plus de que Mantella mete miles de bombas por página. El dibujo de Germán Ponce acompaña el estilo de la historia.

Cierra el tomo ‘Zombisbena’ dibujada por Facundo Percio, una de muertos vivos con un twist llamativo, un punto de vista inusual y una estructura de viñetas paralelas que es la frutilla del postre.

En conclusión esta antología es un gran muestrario de excelentes dibujantes, los recursos de Mantella para romper moldes y de la tarea de rescate de Rabdomantes Ediciones para ofrecer en ediciones cuidadas grandes obras de los 90’s y 00’s.