Archivos de la categoría ‘Prozine’

Siguiendo la costumbre de tres por vez, vamos con los fanzines de fin de mes.

Arrancamos con la revista Rosarina, “La Parda”, de diciembre de 1989.

Nuestro Oráculo fanzinero apela a sus recuerdos y nos informa que La parda, se hizo como una sociedad de hecho, con subvención de la Municipalidad de Rosario por lo que su publicación estuvo determinada por el dinero que aportaba el estado. Contó con 5 números, incluyendo el número 0, que es el que hoy compartimos; sus tapas en sepia fueron obras de Maus. La revista se convirtió en un muestrario de la movida rosarina de los finales de los 80 y principios de los 90. Muchos de esos autores se habían hecho conocidos por acceder al subtemento oxido de Fierro (Max Cachimba y Maus, los dos más conocidos) y estuvieron apadrinados por El Tomi. La lista cuenta con otros nombres destacados como Breccia, Taborda, Claudio Ramirez, Dupleich, Edu Molina y Germán López, y con otros menos conocidos pero no por ello despreciables como L.U.N. Hornner o Jorge Barrios, todos bastante profesionales.

Descargar: “La Parda N° 0”

La Parda Nº0. 01

Seguimos con Pulp, El Grillo! fanzine destacado de su época
En palabras de Camila Torre Notari en una entrevista a este sitio:

“Lo editábamos con Pilar Corrales. Hacer Pulp, el Grillo, era lo más divertido que nos podía pasar. Primero juntábamos algo de material, convocábamos a amigos y conocidos a que nos manden sus dibujos, cómics, cuentos, poesías, pensamientos, ¡lo que quisieran! Entonces nos juntábamos y nos quedábamos hasta las 7 de la mañana escaneando, imprimiendo, cortando y pegando.

Lo vendíamos a nuestros amigos al principio y después lo empezamos a llevar a ferias y a dejar en comiquerías. A la gente le divertía un montón, muchos nos pedían por favor que publiquemos su trabajo en el siguiente número. Y sobre todo, cuando apareció La Matinée de Pulp, el grillo, la gente esperaba con ansias a que salga el próximo número para poder ir a la reunión.”

Descargar: “Pulp, El Grillo! N° 7”

Pulp, El Grillo Nº7. 01

Y nos despedimos con la cereza del postre, el primer número de “Yuntamule” la obra de la señorita Naná Cuevas Otonelli. Autora oriunda de 25 de Mayo, anduvo por estos lares y editó bajo esta cabecera 4 bellos fanzines entre 2012 y 2016 -si no me equivoco-. Narración secuencial con ribetes artísticos, rastros oníricos y poéticos, interés y búsqueda estética; “Yuntamule” es todo eso, por ello se convirtió en uno de esos zines que buscaba en cada evento independiente. Aparentemente ha vuelto al ruedo -el último número se presentó en “Punc” hacia finales de 2016- luego de mucho tiempo de silencio (tres años, para ser exactos)-. Esperemos más obra de esta gran historietista del medio.

Descargar: “Yuntamule N°1”

Yuntamule Nº1. 01

Anuncios

A lo largo de distintas entrada hemos recorrido el devenir del movimiento independiente de historietas en Argentina durante la década del 80, poniendo especial acento en las publicaciones de información sobre el medio, Crash!, Top!, Akfak, Fandom, Comiqueando y Comic Magazine. Y dejando un poco de lado los autores y editores que se enfocaron a realizar historietas.

Lo que sigue a continuación es un breve recorrido por algunas publicaciones de aquellos años, que de alguna u otra manera marcaron la temperatura creativa de ese entonces. Por supuesto, este recorrido es parcial e incompleto -se quedan afuera revistas como Plástico, Kaput y O no, por ejemplo-, pero es un buen punto de partida para recuperar una memoria de lo que fue. Y es que al fin de cuentas, el presente de nuestra historieta proviene de acá.

Allá vamos, hacia el rejunte de números sueltos.

 

 

Bertolucas, Sergio ‘Morbo’ y Fabián García, años atrás.

Existe un grupo de autores unidos por una característica común, y es que sus actividades en el medio independiente atravesaron más de una generación fanzinera. Tal es el caso de Fabián García, un editor incansable con incontables publicaciones a cuestas –Buenos Aires Robot, Viernes Negro y Papel Pesado, entre ellas- y David Veloso, mejor conocido por sus seudónimos –Fermín, Davide y Tinta Cruel, entre otros-.

Alberto Gerardo Dziewguc -(a) Bertolucas– es otro de los miembros de este reducido grupo, puesto que comenzó participando del famoso Subtemento Óxido de la primera encarnación de Fierro, durante la segunda parte de los 80. Y hacia 1991, concretó su primera publicación ‘subte’, Ave Rapaz, con colaboraciones de Humpy Slipperman, Sergio ‘Morbo’, Nehs, Alejandro Codesido, y el ya mencionado Fabián García.

En 1997, sumado en parte al grupo El Imperio Editorial -que publicó los cinco números de Suélteme! y los dos de Óxido de Fierro-, editó bajo el sello Ediciones ‘Acá Andamo’, los dos números de Karkof, una antología con colaboraciones de Max Cachimba, Coca, Bulzomí, Natus, Albertarelli, Nehs y Echaniz. Por fin, en 2004 editó los dos números de Río Abajo, una antología en solitario que reúne algunos de sus mejores trabajos recorriendo géneros como la ciencia ficción y el policial, El Marinero Turco y Fabián García aportan algunas ilustraciones.

El dibujo de Bertolucas se destaca por el manejo del claro oscuro, con buen dominio del pincel, donde las masa negras se funden con naturalidad, logrando una puesta en página clásica pero a la vez dinámica. Sus guiones siempre revelan un dejo de irreverencia, como si hubiese un chiste que todavía no se ha dicho, algo que ayuda a aliviar la carga dramática de su pincel. En resumen, un autor que hoy es desconocido por los nuevos lectores, pero que dejó tras de sí un puñado de buenas historietas. No es poco.

Se podría definir a Comic Magazine como la culminación de un proceso de consolidación del fandom vernáculo y su integración definitiva al medio comercial. Ese desarrollo cronológico ocurre a lo largo de una década, y si bien incluyó a muchos fanzines de historietas -de donde surgieron autores, guionistas y dibujantes, que se unieron a la industria de manera paulatina-, donde más visibilidad tuvo fue en los fanzines sobre historieta -o sea, los que cubrían el medio desde el periodismo-. Y esa exposición fue por partida doble, no solo muchos de esos aficionados se transformaron en editores comerciales, sino que también se convirtieron en formadores de opinión.

Esa cronología se desarrolla así:

  • 1979: Crash!
  • 1982: Top!
  • 1983: AKFAK
  • 1985: Fandom
  • 1986: Comiqueando
  • 1989: Comic Magazine

Comic Magazine representa el ingreso de Javier Doeyo al mundo editorial, en donde no solo ejerció la función de editor y director, sino que también tomó parte en el diseño, diagramación e impresión de la revista. En sus páginas congregó a una variada gama de especialistas surgidos del fanzine, entre ellos Fernando García y Hernán Ostuni, provenientes de AKFAK, en donde reeditaron mucho de ese material y además aportaron nuevos artículos; Andrés Accorsi, quien luego de dirigir Comiqueando se había incorporado al staff de Ediciones Record con la columna El Club del Comic -y que luego de un viaje a la San Diego Comic On, trajo una serie de entrevistas exclusivas-; José Luis Tasinazzo, encargado de las novedades de cine, TV y video; Marcelo Ciccone y Joche, provenientes del fanzine Surmenage, haciendo ‘historietas homenaje’ a personajes emblemáticos; Javier ‘El Niño’ Rodríguez, autor del fanzine Kaput, con diversas tiras de humor, más las colaboraciones esporádicas de Pablo J. Muñoz, del fanzine HGO; y talentos surgido del Subtemento Oxido de Fierro, como Esteban Podetti o Roberto Cubillas -(a) Cuk-.

Comic Magazine tuvo 4 números publicados entre octubre de 1989 y septiembre de 1990, los dos primeros en formato vertical -20 x 28 cm.-, y los dos últimos en formato cuadrado -30 x 30 cm.-; al mismo tiempo se lanzó Comic Magazine ‘El Diario’ en formato cercano al tabloide -28 x 39 cm.-, un poco más enfocado en la actualidad, pero sin perder las notas de fondo, y que alcanzó las 10 ediciones entre julio de 1990 y octubre de 1991 -aunque al tener números dobles, la numeración alcanzó el 12-. Además, hubo una edición especial por el Primer Salón Internacional de la Historieta y el Humor Gráfico, en abril de 1990, con un dossier exhaustivo sobre el Loco Chávez, el célebre personaje de Carlos Trillo y Horacio Altuna.

Javier Doeyo abandonó su rol de director editorial tras el número doble 10/11, para embarcarse en el que sería su proyecto editorial más ambicioso hasta entonces, la revista de historietas Cóctel Molotov. Quien ya se desempeñaba como director de contenidos, Fernando García, asumió la conducción total de la revista, para editar un último número, el 12. Luego, la publicación pasó a integrarse con la mencionada Cóctel Molotov.

Animal Urbano v2 #08 pag13 f

Hace tiempo, antes de ser invitado a participar de “Zinerama” uno de sus administradores había elogiado un posteo de mi viejo blog, dedicado a la figura de “Animal Urbano”, en el que -con la colección del mutante argentino más oscuro bajo el brazo y escaner de por medio- subí todas las revistas del personaje, el libro y algunas curiosidades ideales para el fan. Lo que destacó no sólo fue la reivindicación del personaje, sino también el -para mí- emotivo intercambio entre quien suscribe y los autores, con la revancha de poder expresar cuán significativo fue para muchos la creación de esta genial dupla -que reafirmó con sus respuestas, que la humildad es atributo de los grandes-. Lo más importante, la puesta en circulación de centenares de páginas sin desperdicio difíciles de hallar hoy en día, confirmando aquella frase que me dijo un amigo: Si hacés las cosas bien, algún día, alguien las hará volver.

En su momento sugerí  la posibilidad de tomar el material allí disponible para ser republicado dentro de este sitio, pero al parecer, el ofrecimiento quedó en agenda.

Con el tiempo, vino la propuesta de integrar este equipo que no llegó sola. Julián, otro amante del querido Animal me recordó, casi como una condición, el postergado reposteo de aquella entrada.

Así que -con total felicidad- me toca hacer los honores nuevamente. Con ustedes, el más grande héroe de la historieta nacional: “Animal Urbano”.

 

Animal Urbano. Publicidad. 1993

Publicidad impresa en la contratapa de “El Loro Sebastián N°1” (contenida a su vez en el libro “Coctel Trago Largo N°6”, de Agosto de 1994)

 

Animal Urbano se publicó en etapas diferentes: primero fueron 4 números a cargo de la editorial “Furor” (1993- 94) de Sanyú; luego vinieron 12 -comercializados por catálogos de venta directa- responsabilidad de “Imaginador” (1997- 98), en donde se forjó su identidad, desarrollando la personalidad del protagonista e incluyendo una serie de presonajes secundarios carismáticos y recurrentes; finalmente, autoedición mediante, 10 números más (1999- 2001) que circuló por kioskos, con una saga inconclusa (para las razones, ver la fecha antes indicada), completada en el tomo “Asunto Sucio”, de “Domus” ya en el siglo que corre (2006). En los últimos años Animal volvió a aparecer en las páginas de “Antología de Héroes Argentinos Vol. 2 y 3” y “Las Nuevas Aventuras de Carlitos y sus Amigos”, todas de “Universo Retro”, pero como se dice, esa es otra historia.

 

Animal Urbano N°4. (P.Etapa). 00

Hablar de Animal Urbano, es para mí, no poder ser objetivo.

Allá lejos, cuando aún cursaba mis estudios primarios hacia finales de los 90, un amigo de mi viejo me regaló una pila de revistas de un “superhéroe” argentino. Recuerdo que mi actual pasión por el blanco y negro no existía entonces, siendo la ausencia de color más una barrera que un estímulo para la lectura. Aún así, me adentré en esos nueve números –los primeros publicados por Imaginador-.

 

Animal Urbano #01 pag22 f

Había una distancia sensible con otras cosas que hubiera leído hasta ese momento: el protagonista era un “aparecido” con una génesis acorde a la historia de su país: un trabajador portuario secuestrado, torturado y posteriormente arrojado al río durante los ‘70, que emerge como un “mutante” justiciero en pleno menemismo.

Desalojos, policías corruptos, prostitución infantil, represión estatal, golpes de estado, marginalidad, prostitutas, desaparecidos en democracia, todos temas tratados a lo largo de los veintitantos números cortesía de la dupla Guillermo Grillo (en los guiones[1]) y Edu Molina (en los dibujos); temas que, por otra parte, no era (o es) habitual ver en historietas vernáculas y que son la realidad cotidiana con la que convivimos, probablemente desde siempre.

 

Animal Urbano. Asunto Sucio. 113

 

Concluida su lectura, el resto consistió en comenzar a comprar la serie regular que los kioskos ofrecían -muy cada tanto- en ese momento, aminorando la espera con la trabajosa tarea de conseguir cada ejemplar que me faltaba.

Una enorme deuda es lo que siento para con estos autores. Se trata de una historieta que me formó como lector y -por qué no- como hacedor también. Mi puerta de entrada a la historieta argentina. Este post va a cuenta.

Links de Descarga.

Animal Urbano N°1. (P.Etapa). 00  

Primera Etapa.

 

Animal Urbano #01 pag00-1 f

Segunda Etapa. 1° Parte (Números 1 al 6).

Segunda Etapa. 2° Parte (Números 7 al 12).

 

Animal Urbano N°1. (T.Etapa). 00

Tercera Etapa. 

(Números 1-8 + Tapas y Correos N°9-10+ Animal Free+ Historia en Detective Dante )

 

Animal Urbano. Asunto Sucio. 000

Animal Urbano. Asunto Sucio.


 

Agradecimientos al finado sitio A-Z Comics del que descargué la Segunda Etapa (una vez que ya la había escaneado, evitando tener que editarla) y al Zacatillo de Mentiritas Blancas (también finado), del que tomé los Scans del Animal Urbano Free.
[1] El primer guionista y co-creador fue Tato Dabat, que escribió las dos aventuras iniciales durante la época de “Furor” (Editorial de Sanyú). Pero fue Grillo el que desarrolló el personaje y todo su potencial.

Cuenta la historia, que el primer fanzine argentino con conciencia de serlo fue: Crash! Creado por Leandro Sesarego allá por 1979, con aportes de estudiosos del medio, como el gran Luis Rosales, Norberto Van Roussel y Esteban Laruccia, y de profesionales como Gerardo Canelo, Frank Szilagy y Oswal, entre otros. Nuestro sitio tenía una deuda con respecto a las tapas de este más que mítico iniciador de toda la movida fanzinera… …hasta hoy, je!

Dos nuevos fanzines para descargar, cortesía de Zinerama.

El primero es el N°1 de Óxido de Fierro, el proyecto comandado por el Marinero Turco, editado bajo el sello “El Imperio Editorial”. La revista, que podría englobarse dentro de la categoría de los pro-zines, data de 1997 y –si bien la mayor parte está dedicada a la historia de “Billy The Kid”, que los seguidores del Marinero habrán podido redescubrir en el libro de De Ponent- también contó con la colaboración de Max Cachimba y Carlos Bulzomi.

Descargar: Óxido de Fierro N°1.

Oxido de Fierro Nº1. 01

 

“La Última Mierda del Mundo”, si bien tiene algún tiempo, es la creación más reciente de Diego Amengual (o Die Go Go), que algunos recordarán como un viejo colaborador de la “Catzole”. Retoma para esta ocasión a Mario & Tontín, dos personajes que se pasearon hacia fines de los ’90 por las páginas de la mítica publicación, con la misma mirada paródica de aquel entonces y un trazo desprovisto de señales de la herrumbre del tiempo.

Descargar: La Última Mierda del Mundo.

La Última Mierda del Mundo Nº1. 01