Espinazo

Espinazo.1bEspinazo.2b

Nºs publicados: Dos (Nº1 12/12; N°2 12/13).

Editorial: Editada por los alumnos del curso de historieta de Salvador Sanz en la Escuela La Ola.

Director: No se acredita.

Formato: Nº1 (14 x 20,5 cm); N°2  (16 x 21,5 cm).

De alumnos y maestros

DSC02097bEn la foto de la izquierda, Salvador Sanz contempla la ilustración que hizo para la tapa del fanzine Difícil que el chancho chifle N°6, publicado en Noviembre de 2006.

Figura indiscutida de la Historieta Argentina contemporánea, Salvador es, quizá, el epítome de aquellos artistas que en los ’90 debieron elegir el arduo camino de la autoedición para poder llegar al público argentino. Autor integral y convertido en todo un profesional, hoy sus historietas tienen un buen circuito de comercialización, con publicación nacional e internacional, en países como Brasil, España y Estados Unidos. Pero, además de su actividad profesional, Sanz, ejerce desde hace años la docencia.

Durante muchos años, tuvo su propio taller de historietas en el Espacio Cultural Julián Centeya (Av. San Juan 3255), en el barrio de San Cristóbal, hasta que hace algunos años atrás se mudó a Escuela La Ola (Av. Rivadavia 5420), en pleno Caballito. Desde ambos espacios, Salvador, tuvo -y tiene- la suerte de formar a muchos de los artistas que hoy son la promesa de renovación de la Historieta Argentina. Por su taller, pasó gente de talento como Emilio Utrera, Julián Sequeira, Daniel Perrotta, Cesar Jara, Leandro Caballero, Fer Gris o Santiago Mansilla, por sólo nombrar algunos. El curso, también le permite continuar ejerciendo la auto-edición, pues entre los objetivos está la concreción de una publicación colectiva integrada por sus alumnos, o sea, un fanzine, donde él también toma parte, a veces ilustrando la portada, a veces con una historieta.

Mientras Salvador tuvo su taller en el Espacio Cultural Julián Centeya, la revista se llamó Difícil que el chancho chifle. Ahora que está en Escuela La Ola, la nueva publicación lleva el singular y potente nombre de Espinazo.

Este tipo de fanzine es, ante todo, un espacio de ejercicio y formación. La característica fundamental que diferencia Espinazo de otros colectivos artísticos como, por ejemplo,  la histórica Catzole, es la heterogeneidad.

Por lo general, un fanzine surge de un grupo con afinidades similares y códigos en común, que llevan  de una u otra manera, a plasmar una estética determinada y un lenguaje propio. En Catzole, uno podía ver a un grupo estable de artistas dibujando y evolucionando número a número –AzamorRovellaSanzCanteroAprea, etc-, en una publicación con temáticas comunes y un discurso definido.

Por el contrario, fanzines como Difícil que el chancho chifle, Espinazo, o Pluma negra -la extinta publicación del taller de alumnos de Horacio Lalia-resultan de la amalgama de voluntades que desean perfeccionarse en la profesión de hacer historietas y, de no tomar parte del curso, no participarían de la publicación. Así, aparecen universos creativos diversos con intereses divergentes, mientras que en el dibujo, puede haber peor o mejor arte, según lo avanzados que estén los alumnos.

Agarrar el Espinazo

Espinazo.1bEspinazo N°1, es una antología temática de 40 páginas, en blanco y negro con tapa y contratapa color, con formato cercano al A5 (14,5 x 20,5 cm.), aparecida en Diciembre de 2012; y presenta trabajos de Sebastián Mario, Nick Gregory, Santman, Javier López Blanco, Martín Rojas y Emiliano Cáceres.

En líneas generales, la revista está bien confeccionada y presenta trabajos sólidos. Como es previsible, el dibujo y la faz gráfica destaca por sobre otros aspectos. Los guiones son correctos, aunque lo acotado de la extensión, 6 páginas promedio por historia, no dejan mucho espacio para el desarrollo literario.

Una de las características más llamativas de Espinazo es que tiene un personaje propio de la revista, el Niño Escafandra, que hace de presentador de historias, y que tiene más de un punto de contacto con el maestro de ceremonias de los Cuentos de la cripta, el Crypt Keeper.

374533_166900480128895_1792782128_n

Salvador Sanz se encarga de ilustrar la cubiertacon unos de sus personajes más conocidos, Angela della Morte. Adentro, Sebastián Mario, nos presenta Power Failure, una historia muda de ciencia ficción con buena secuencia narrativa y buen dibujo. Nick Gregory hace Cosmoagonía, un viaje lisérgico por la eternidad, con Leonardo Da Vinci como un ladrón espacio-temporal; desde el punto de vista del guión, es de lo más interesante de esta antología. Santiago Mansilla nos muestra Steel Vaginas, una anécdota desmesurada y graciosa, con un dibujo increíble; Santman -tal es su seudónimo- no es nuevo en esto de hacer fanzines, participó de las antologías Hotel de las ideas y Terror y Ciencia Ficción, sus aptitudes para el dibujo son, sencillamente, asombrosas. Javier López Blanco se encarga de la única historieta con continuará, Invictus, una mezcla de mitología y ciencia ficción de gran inventiva y con una narrativa no del todo clara. Martín Rojas hace El contrato mal firmado, la segunda historia muda del número, un vuelta de tuerca sobre la venta del alma al diablo. Por fin,  Emiliano Cáceres presenta El dibujante, una historia fantástica con muy buen guión y un dibujo interesante -pero con algunos problemas narrativos-, acerca de un lápiz que da vida a aquello que dibuja.

Espinazo.2b

Espinazo N°2, es una antología de 72 páginas, en blanco y negro con tapa y contratapa color, con formato cercano al “oficio doblado al medio”  (16 x 21,5 cm.), aparecida en Diciembre de 2013; y presenta trabajos de Santman, Vicky Benya, Leonardo Abel Pérez, Julia Inés Mamone, Sebastián Mario, Pepinkart, Dogonauta, Nick Gregory, Héctor Dexamar, Eva Portillo, Javier López Blanco, Martín Larrosa, Daniel Figueroa, Cáceres Puzella y Martín Emiliano.

Salvador Sanz se encarga otra vez de la cubierta, con un impactante Niño Escafandra sentado sobre una mina submarina rodeado de tiburones blancos. Con Bicky Benya en los guiones, Santman presenta El último agujero de la mesa, una historia donde nada es lo que parece. A continuación, Julia Inés Mamone escribe Sant Eustachio, dibujada por  Leonardo Abel Pérez , sus 6 páginas nos muestran el último trabajo de un asesino a sueldo; el arte me trajo reminiscencias de Chiche Medrano y lo disfruté mucho. Sebastián Mario se encarga de una historieta integral y sin nombre, acerca de una mujer torturada por su subconsciente;  Mario puede dar más. El misterio de “escafandra”, es la siguiente historia, con guión de dogonauta y dibujo de Pepinkart, el argumento y los diálogos están muy bien -de lo mejor del número-, el dibujo cumple, aunque hace pensar que funcionaría mucho mejor a color. Nick Gregory presenta Whitechapel, un origen apócrifo para Jack “el destripador”, con mucho humor negro. Con Eva Portillo en los guiones, Héctor Dexamar dibuja Como los bueyes, un guión fantástico, sencillo pero efectivo; Dexamar, es uno de los puntos gráficos más altos de la revista, y es necesario tenerlo en cuanta a futuro. Julia Inés Mamone nos presenta Von Manstein, una historia integral con un guión claro y un giro en el desenlace, en cuanto al dibujo, si bien le falta desarrollo, va por el camino correcto. Llegamos a la segunda entrega de Invictus, de Javier López Blanco, y presenta alguna mejora con respecto a la narración secuencial del primer capítulo. Martín Larrosa, aparece con Octus, una bizarra historia de ciencia ficción orgánica con una marcado gusto por el gore, el guión esta bien y el dibujo trabajado me hizo acordar a Felix “Pilo” Bravo y sus Talismanes de Nostradamus, en la revista tucumana Trix. Después, Daniel Figueroa hace Ambición, una historia de ciencia ficción -de nuevo- un tanto confusa, pero de trazo potente. Por fin, Emiliano Cáceres Puzella hace Atlántida, una original historieta donde prima la violencia y el humor negro, y que constituye un buen cierre para la revista.

67850_261645020654440_1743692892_n

Este N°2, es un salto de calidad, no tanto desde el dibujo, que ya era bueno, sino desde los textos que progresan hacia una complejidad mayor. El cambio de formato también favorece al Espinazo. Para futuras ediciones, sería interesante ver historias de mayor cantidad de páginas, 8, 10 ó 12, para ver desarrollos narrativos más ambiciosos.

Espinazo es un buen fanzine, y es necesario tenerlo en cuenta, pues en sus páginas desfilan talentos que pueden transformarse en grandes artistas de nuestra historieta . Después de todo, Stan Lee, nunca se equivoca: Hacele caso.

Julián Blas Oubiña Castro

comentarios
  1. shinobimerc dice:

    Hay algo que corregir: el autor de Atlántida, que firma como Cáceres Puzzella Martín Emiliano, es en realidad una sola persona, amigo mío y ex-integrante del fanzine sanjuanino La Trinchera (hizo la tapa del número 6 de dicha publicación). Aá pueden ver algo más de él: http://culusmundi.blogspot.com.ar/2011/06/emiliano-caceres.html

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s