Cecilia Desiata, también conocida como Gala, no es un nuevo talento de la escena independiente, pues ya lleva varios años haciendo historietas. Sin embargo, su producción espaciada colaboró para que su talento pase inadvertido para el grueso del público. En su arte hay dos vertientes que destacan, primero una facilidad para construir historias complejas en pocas páginas, con guiones que trabajan más de un eje a la vez, explorando a menudo el erotismo, la falsa moral y la violencia, en clave de thriller policial. Mientras que en el dibujo, se puede apreciar un esfuerzo de documentación fotográfica que luego es re-elaborado en clave plástica, otorgando a su arte un fuerte anclaje en la realidad, sin perder la figuración  narrativa. Como curiosidad, hay que destacar que a menudo Desiata se dibuja a sí misma como personaje de sus historias, llevando la interrelación ficción-personaje un paso más allá.

Entre sus trabajos, podemos contar Híbrido, el fanzine surgido del talles de historietas que a principios de la década dirigía Quique Alcatena; además de Jugando, amor, un triller policial violento y de ribetes eróticos; también, Al oído, una inconclusa novela gráfica, que Desiata escribió para su marido, Víctor Serra; y por fin, Hasta el cielo, un fanzine de realización reciente, por completo a color, y que explora el erotismo y el sexo explícito a través de una historia policial. Es debido a este último trabajo que ponemos su trabajo de relieve. Primero porque es una buena historia, bien escrita y bien dibujada, algo que no abunda tanto como debiese. Y también, porque en estos tiempos de violencia de género y de moralina resurgida en clave de corrección política, que alguien pueda asumirse en sus gustos y aficiones, las muestre de forma natural y, por sobretodo, sin  perder el arte, es algo que hay que celebrar.

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El fanzine y la furia

Publicado: diciembre 1, 2017 de Julián Blas Oubiña Castro en Anuncios, Autobombo, Noticias, Sanata
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Alejandro Schmied es el editor detrás de Tren en Movimiento Ediciones, desde su lugar supo construir una visión pensante sobre las literaturas de masas, a menudo emparentadas con los márgenes. Hoy a las 18:30, Ale Schmied coordinará una mesa que revisará los lazos lábiles entre el libro, el fanzine y la edición, en el marco del Festival Fanzín del Rojas.

La charla es la oportunidad de presentar Furia fotocopiada Historia incompleta de fanzines patagónicos, de Aureliano Noisis, editado por el sello Kuruf Cúlmine. Y además, mostrar la edición definitiva de Los fanzines en la historieta argentina (1979-2014), el informe que escribimos a dúo con Roberto Barreiro -cuando este blog era el emprendimiento de dos coleccionistas empedernidos-, y que forma parte del Libro de fanzines, editado por Tren en Movimiento.

También, durante el festival volverá a estar disponible la muestra Fragmentos de una historia de la microedición, en la cual Zinerama aportó su grano de arena -scanner mediante-. ¡Los esperamos!

El 2017 recorre su parte final y antes de despedirse congrega a las huestes fanzineras a un nuevo encuentro, el Festival Fanzín del Rojas. Con el auspicio de la Secretaría de Extensión Universitaria de la UBA, el equipo del Centro Cultural Ricardo Rojas (Av. Corrientes 2038) y el curador Alejandro Bidegaray -mejor conocido como Ale Musaraña, hoy por hoy, uno de los gestores culturales más interesantes del medio, además de ser el editor detrás de Musaraña Libros-, organizan esta segunda edición, que convoca a vivenciar y pensar la edición autogestiva desde una óptica diferente.

En las palabras del propio Ale: ‘La intención del festival es generar un nuevo espacio en la ciudad que apoye, festeje y reflexione acerca de un formato que siempre ha sido un gesto de resistencia cultural. Intentamos generar un lugar de intercambio, pero también de construcción o apuntalamiento de nuevas subjetividades, que suelen ir por los márgenes de los medios de comunicación industriales. Hoy, es imprescindible que el ámbito académico comience a darle lugar a las producciones marginales, porque a lo largo de los años y en repetidos casos, fue -y es- el lugar por excelencia donde la contracultura pudo respirar y manifestarse. Muchas causas y gestos de producción cultural que hoy tienen difusión masiva empezaron así. De igual manera, mucho de lo que empezó de esta manera, nunca fue ni será masivo, pero al mismo tiempo, es de vital importancia rescatarlo, además de estimulante y divertido. El movimiento fanzinero tiene una impronta diversa, errática, libertaria y caótica que muchos creemos necesaria para una mirada abierta, múltiple y abarcativa.’

Este 1 y 2 de Diciembre, además de una gran Feria de Fanzines, habrá charlas que cubran la impresión, encuadernación, edición y divulgación del movimiento impreso autogestivo y, por si fuera poco, mucha música. Para enterarte de todo, hacé clic acá. Hasta el fanzín, siempre!

PORTADA

Portada del libro

‘Capisci?’ es una antología editada e impresa por el Estudio Mafia (integrado por Lucía Brutta, Juan Pablo Valdecantos, Martín Lietti, Razz, Fede Di Pila, Ernán Cirianni, Daniela Magnelli y Nacho Flores) que reúne en total a 71 artistas de toda Latinoamérica. Fue presentada en Viñetas Sueltas donde además hubo una muestra de originales.

¿En qué se diferencia esta antología de otras como ‘El Volcán’, también de reciente lanzamiento? En que desde su propia producción ‘Capisci?’ celebra su concepción artesanal e independiente.

La tirada completa de 320 ejemplares numerados fue realizada en la imprenta Riso del grupo, o sea mediante risografía. ¿Y eso con qué se come? Es un proceso donde cada página es pasada por un tambor con tinta tantas veces como colores se requieran. En el caso de ‘Capisci?’ se usaron los colores rojo, azul y negro. El resultado final es un festival de los sentidos para el lector. Visualmente por momentos parece que son tres libros superpuestos, a veces sincronizados, a veces desfasados, donde cada color parece a punto de saltar hacia afuera. La risografía permite jugar y desarrollar cada capa de color como una entidad propia, con su propia densidad e inclinación, que recién se convierte en parte de un todo visual en la hoja impresa. Tener un ejemplar de ‘Capisci?’ en las manos se siente poderoso, con mucho peso, con páginas que al tocarlas sentís que estas acariciando un terciopelo y no un papel. Vista, tacto, memoria y hasta olfato se ponen de acuerdo para hacer de la lectura del tomo algo único.

AUTORES

Índice de autores

¿Hay un hilo común entre las historias, una temática o una idea general? La mayoría de los autores trabajaron con la palabra ‘capisci’ (entendiste) como disparador o la hacen aparecer en algún momento, en particular relacionado con la mafia, pero la verdad que todos resaltan más la forma que el contenido. Entre los que desarrollaron tramas con algún tipo de argumento hay que destacar a Otto Zaiser, Di PilaCharly Five, Ariel López V., el colombiano Nomás (con una historia maravillosa de 7 páginas casi sin dialogo), Brutta, Camila Notari, Cirianni, Pablo Guaymasi, la dupla Martín Ferrari / Alejo Vigliani, una historia de Valdecantos que además de estar excelentemente dibujada pone los nervios de punta, Sole Otero (con una versión de ‘Top Cat’ mafiosa y en joda) y Flores con una historia perversa de dibujo inocente y amigable.

Aunque el resto no recurra a estilos narrativos clásicos o tradicionales (y hay muchos autores con ilustraciones de página completa más que con historieta propiamente dicha) no desentonan para nada en una antología que ante todo celebra la libertad creativa, el vale todo, que se opone con fuerza a los prejuicios, a las formas preestablecidas, al “así deben hacerse las historietas” y que sobre todas las cosas celebra la experimentación, un enorme ‘¡VIVA EL UNDER, CARAJO!’

Ficha en Zinerama con lista completa de autores

 

Alguna vez tenía que volver a colaborar acá… =) Y lo hago trayéndoles desde las bóvedas fanzineras de mi casa el número 4 de  HGO. Un número muy especial en su momento porque se hizo en offset, algo que pocos fanzines hacían por esos años. Si mi memoria no falla, eso hizo que le número se viera por mucho tiempo dando vueltas porque se tardó en vender.

Mas allá de la anécdota, el fanzine en sí estaba muy bien realizado, dando un salto cualitaitvo con respecto a los números anteriores. Para mi gusto hay que destacar los trabajos de Luis Federici, Mario Milocco y Antonio Mendonca, que tenían mucho nivel.

Con este número HGO pasó de ser un fanzine más a un referente en la Generación fanzinera del 86. Así que recomiendo que se lo descarguen y lo lean.

Descargar HGO 4

Si hay una editorial que aprovechó al máximo la temática de las mutaciones, sin dudas es Marvel Comics: la franquicia ‘X-Men’ es una de las más conocidas en todo el mundo, generan millones en merchandising y dibujantes estrellas convirtieron a los ‘mutantes odiados y temidos’ en facheros y musculosos. En conclusión, ser mutante en Marvel no es tan malo. Pero se puede dar el reverso, ser un mutante en la serie ‘Birdman’, creación de Ziul Mitomante desarrollada con Nicolás Viglietti, donde la misma idea es filtrada por el colador del humor negro y la sátira social.

Si a los X-Men los dibujaba Jim Lee, el trazo (y color) de Mitomante está más cerca de la animación cruda y visceral de cartoons para adultos como ‘Bojack Horseman’. Y si Marvel edita 20 títulos con mutantes por mes, el colectivo Prendefuego mantiene con pasión un micro universo de dos revistas y tres spin-offs, todos editados con amor, calidad y bajo costo para tener más llegada, incluso con distribución gratuita en la página web de los autores.

¿De que tratan los dos capítulos de ‘Birdman’ editados hasta el momento? Un determinado día aparece una grieta en el cielo y un montón de personas con mala suerte se despiertan con deformaciones y poderes. Pero no poderes copados como volar o tirar rayos por los ojos, eso le toca a unos pocos que son reclutados por el gobierno; al resto se les asignan apodos ofensivos, degradantes tareas como oficio’ y encima los obligan a presentarse en clases de apoyo motivacional.

Viglietti y Mitomante balancean el humor negro, la lastima y la ternura para encariñarnos con los personajes más allá del grotesco visual, remarcando la marginalización de la sociedad ‘normal’, porque en ‘Birdman’ es mejor ser pobre que mutante.

Algo que le queda corto a los dos capítulos es el espacio: en 24 páginas recién cubrieron la presentación de personajes y un escenario importante (la sala de apoyo grupal), mientras que otras tramas como los recuerdos de Birdman (el ‘afortunado’ protagonista con cabeza de pollo) o los experimentos militares quedan con menos espacio, juntando de a poco secuencias que los hagan relevantes.

Como mencione antes, la revista principal de ‘Birdman’ ya dio lugar a spin-offs donde autores invitados desarrollan personajes mencionados en la serie central o creaciones propias pero en el mismo entorno y marco presentado en ‘Birdman’. Lo mejor de estos cuatro ‘Birdman presenta:’ es que además de empezar y terminar en una sola publicación, tienen estilos y puntos de vistas muy distintos a la serie central.

‘El enorme pequeño Juan’ de Fernando Calvi es otro tributo a la inocencia y potencial de los superhéroes que al autor tanto le gusta hacer (para muestra solo hay que ver la línea ‘Ser Súper’ editada por Szama Ediciones o el material subido en Tótem Comics cada semana). Calvi produce un desfile de guiños, colores estridentes, captions sin borde, reflexiones filosóficas y una nena que le encantan los superhéroes, porque pensar que es cosa de varones es de nuestros abuelos. También es la única revista relacionada con ‘Birdman’ que muestra en más detalle el ‘fenómeno’ espacial que provocó las mutaciones.

‘Vértigo (deshechos)’ es de dos autores que vale la pena seguir en futuros proyectos: José Arizmendi y Feru Icchi. Que el protagonista haya recibido una habilidad que hace que nadie pueda acercársele a menos de dos metros solo remarca lo desagradable que era desde antes: fascista, machista y con apenas una ligera fibra moral para investigar un caso que involucra corrupción policíaca ‘porque no es que se les fue la mano con algún negro’. La historia es breve, dura y contundente mientras que el dibujo es claro y muy prolijo, con colores planos resaltando ciertos aspectos (el amarillo, por ejemplo, para las náuseas que provoca el protagonista; desconozco si hubo alguna intención política en ello). De yapa aparece el mutante con el nombre más guacho que podía recibir.

‘Niño Cósmico’ de Nicolás Lepka es el spin-off más espiritual y metafísico. Hay una frase muy conocida de que cada persona es un mundo; el niño protagonista puede confirmar que cada persona es un cosmos completo, lleno de estrellas que resplandecen con la fina línea gráfica de Lepka, autor con un estilo particular y reconocible.

El último ‘Birdman presenta’ hasta la fecha, ‘Food Porn’ de Juan Bertazzi y Hernán González, rompe con cualquier conexión a los clásicos superhéroes incluso desde su presentación gráfica. El argumento es satírico, ácido, violento y lo mejor logrado: recién en la última página cierra cual es el poder mutante del protagonista. El dibujo de González aunque es crudo y sencillo, aprovecha por completo el uso de texturas y distintos encuadres, logrando un efecto visual similar al de los cuadros de Roy Lichtenstein.

Como se puede ver el potencial creativo al que da lugar ‘Birdman’ es enorme y todavía se puede explorar mucho más.

 

 

 

¿Qué sucede cuando la Iglesia se convierte en un todo e interfiere con el Estado? ¿Qué sucede cuando las voluntades individuales son manipuladas con la excusa del libre albedrío y la libertad sexual? En el mundo que plantea Perro –el nuevo magnum opus de Renzo Podestá, publicado por Szama Ediciones-, se vende y compra un Cristo sadomasoquista que ampara todo tipo de perversión para mantener el mismo status quo de siempre: los que están arriba viven a costa de los que están abajo y el pez gordo se come al flaco. La frase es literal porque los personajes son gordos, flacos, altos y petisos pero todos tienen cabeza de peces, gatos, pájaros y, por supuesto, perros. A la vista son diferentes pero en el interior, en la pulsión de vida (o muerte, como en el caso del protagonista) que los motiva, son demasiado iguales a nosotros, con la diferencia que en el cómic el animal interior está a flor de piel y no tapado por ese disfraz llamado ‘humanidad’.

Perro es directa, shockeante, con simbolismos pero sin ambigüedades, tan sincera que ni precisa diálogos. La narrativa es clara y controlada a todo pulso: más dilatada encontratapa_A los momentos tranquilos, más enérgica y efectiva en las muchas secuencias de acción. En ningún momento el lector queda perdido o desconcertado con lo que sucede y el mérito es doble cuando todo transcurre en un mundo con particularidades tan ajenas al nuestro y a la vez tan similares.

El único personaje con un desbalance es el protagonista: un asesino no ‘a sueldo’ sino ‘a conciencia’, tratando de limpiar este mundo amoral de la peor escoria. El resto son predadores o presas, todos muy cómodos en su rol. Pero atención que el sicario también responde a un mandato, a un ente superior. ¿Es su imaginación o es la muerte misma quién le da sus misiones? Al final es igual que los otros, bajando la cabeza y siguiendo órdenes, hasta que llega a un punto de quiebre, cuando la motivación se vuelve personal. Y con esa ruptura aumenta la violencia, la acción y la catarsis, el pensar ‘basta de tanto abuso, loco, ahora a romper todo’.

Perro es una obra para analizar en su totalidad y más allá de sus componentes; se disfruta por el buen hacer de Podestá, un tipo cada vez más pulido en este tipo de obras que quedan dando vueltas y vueltas en la cabeza (como El aneurisma del Chico Punk o la reciente ‘Warpaint), pero también deja mal, con una gran incertidumbre sobre lo que nos rodea, lo que decimos, pensamos y sobre todo, creemos. Como tienen que hacer las obras perdurables.